¿Qué es la espirometría pediátrica?
La espirometría es una prueba que mide los volúmenes y flujos de aire que se generan durante la respiración forzada. Es completamente indolora — el niño simplemente sopla en una boquilla conectada a un equipo llamado espirómetro.
Es la prueba de función pulmonar más ampliamente utilizada en pediatría y constituye la técnica de referencia para evaluar obstrucción al flujo aéreo y posibles alteraciones de la capacidad pulmonar.
La espirometría basal forzada es la prueba de referencia en niños colaboradores para el diagnóstico, seguimiento y control terapéutico de las enfermedades respiratorias pediátricas. Debe realizarse siguiendo las normativas vigentes de la American Thoracic Society / European Respiratory Society (ATS/ERS). (Pediatría Integral 2026 — Evaluación de la función pulmonar en Pediatría)
¿Qué mide la espirometría?
La espirometría mide principalmente dos parámetros que juntos dan información completa sobre la función pulmonar:
- FVC (Capacidad Vital Forzada): el volumen total de aire que el niño puede expulsar con el máximo esfuerzo. Indica si los pulmones tienen restricción.
- FEV1 (Volumen Espiratorio Forzado en el primer segundo): cuánto aire sale en el primer segundo del soplido forzado. Es el indicador más sensible de obstrucción bronquial.
- Relación FEV1/FVC: el cociente entre ambos. Si está por debajo de lo normal, confirma obstrucción al flujo de aire — el patrón típico del asma.
En muchos casos se realiza también una prueba broncodilatadora: se toman dos espirometrías, una basal y otra 15 minutos después de administrar un broncodilatador (salbutamol). Si los valores mejoran significativamente, se confirma que la obstrucción es reversible — lo que es altamente sugestivo de asma.
¿Cuándo se indica una espirometría en niños?
Está indicada en cualquier niño mayor de 5-6 años con síntomas respiratorios persistentes o enfermedades respiratorias crónicas que requieren seguimiento objetivo.
Todo niño o adolescente con asma debería tener en su historia clínica los resultados de alguna prueba de función pulmonar. La espirometría es un instrumento básico para objetivar la existencia de obstrucción al flujo aéreo y para el seguimiento del tratamiento. (Grupo de Vías Respiratorias, Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria — basado en guías SAP)
¿Cómo se realiza la espirometría en niños?
La prueba dura entre 15 y 30 minutos en total. Se repite al menos 3 veces para garantizar que los resultados sean válidos y reproducibles.
¿Cómo prepararse para la espirometría?
- No usar broncodilatadores de rescate (salbutamol/ventolín) en las 4-6 horas previas — salvo indicación médica expresa
- No usar broncodilatadores de larga acción en las 12 horas previas
- No hacer ejercicio intenso en las 2 horas previas
- No fumar en las 4 horas previas (aplica a adolescentes)
- Comer liviano — no venir con el estómago muy lleno
- Traer la medicación habitual para que el médico la evalúe
- Explicarle al niño de antemano que es un soplido y que no duele
Si tu hijo está cursando una infección respiratoria aguda (catarro, bronquitis), es mejor reprogramar la espirometría para cuando esté recuperado — los resultados pueden estar alterados por la inflamación aguda y no reflejar la función pulmonar real.
- Pediatría Integral 2026. Evaluación de la función pulmonar en Pediatría. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria.
- American Thoracic Society / European Respiratory Society (ATS/ERS). Normativas para la realización de espirometría en niños.
- Sociedad Argentina de Pediatría. Guía de diagnóstico y tratamiento: asma bronquial en niños ≥ 6 años. Actualización 2021. Arch Argent Pediatr 2021;119(4).
- Scielo. Experiencia enfermera en la realización de espirometrías en un equipo pediátrico. Pediatría Atención Primaria 2021.